Colombiano condenado por terrorismo en Praga enfrenta embargos pero sigue sin pagar multa de 115.000 coronas checas por quemar tres autobuses
Un ciudadano colombiano de 26 años, sentenciado en 2024 a ocho años de prisión y deportación tras incendiar tres autobuses de la Empresa de Transportes de Praga, enfrenta un proceso de embargo por incumplimiento de una multa de 115.000 coronas checas (unos 4.700 euros, equivalentes a más de 20,5 millones de pesos colombianos), sin que hasta la fecha haya saldado la deuda con la justicia checa.
En junio de 2024, el joven ingresó en un garaje de la empresa de transporte público en el distrito de Klíčov, en el distrito praguense de Praga 9, donde roció con líquido inflamable sendas unidades y les prendió fuego. El ataque quedó grabado por el propio implicado con su teléfono móvil. La intervención rápida de empleados permitió extinguir las llamas y evitar daños de mayor magnitud.
El caso trasciende la cifras de la condena. Las autoridades checas han señalado que el episodio podría formar parte de una red internacional de reclutamiento con supuestos vínculos rusos orientada a ejecutar actos de sabotaje en territorio de Europa Central y Oriental. La Fiscalía adjuntó estas sospechas al proceso, aunque el eje central de la investigación sigue siendo la acción incendiaria y sus consecuencias legales directas: la multa que el condenado no ha abonado y el embargo consiguiente como mecanismo de ejecución forzosa.