Caso Kitchen: el exdirector del CNI niega ante la Audiencia Nacional cualquier implicación en el espionaje a Bárcenas
El juicio del caso Kitchen ha alcanzado su ecuador con el testimonio más relevante hasta la fecha: Félix Sanz Roldán, exdirector del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) entre 2009 y 2019, ha negado rotundamente la participación de los servicios secretos en la presunta operación parapolicial destinada a espiar al extesorero del PP Luis Bárcenas. Su declaración, "ni por acción ni por omisión" intervino el CNI, marca el eje central de una semana en la que también han emergido tensiones entre varios comisarios y se ha profundizado en uno de los enigmas de la causa: cómo Sergio Ríos, chófer de Bárcenas y presunto confidente de la trama, consiguió una plaza en la Policía Nacional por oposición.
La Audiencia Nacional ha sido testigo durante la quinta semana del juicio de un cruce de acusaciones y versiones contradictorias entre mandos policiales. Sanz Roldán no solo desvinculó al CNI de la operación, sino que cuestionó la legalidad misma del dispositivo investigado, presuntamente orquestado desde la cúpula del Ministerio del Interior durante el primer Gobierno de Mariano Rajoy, entre 2013 y 2015. El caso Kitchen se centra en una supuesta trama de desvío de fondos públicos y uso ilegal de recursos estatales para obtener información comprometedora sobre Bárcenas, entonces en el punto de mira por su presunta gestión irregular de las finanzas del Partido Popular.
Las implicaciones del caso alcanzan a las altas esferas de la política y la seguridad del Estado español. La declaración del exdirector del CNI añade una capa de complejidad a una causa que ya investiga la posible implicación de responsables políticos y policiales en actividades de espionaje interno. El juicio continúa su curso con la expectativa de nuevas revelaciones que podrían clarificar el grado de conocimiento e implicación de distintas instituciones en una operación que, según la acusación, vulneró garantías fundamentales y desvió recursos públicos para fines de espionaje político.