El gobierno de Milei congela obra pública estratégica: recorte de $21.672 millones golpea al agro, la energía y el comercio exterior
La administración de Javier Milei aplica un freno en seco sobre obras públicas que el aparato productivo argentino necesita para funcionar. Según documenta El Cronista a partir de las planillas anexas de la Decisión Administrativa 20/2026, el gobierno concentró recortes sobre rutas nacionales, infraestructura hídrica, saneamiento y programas federales que incluso contaban con financiamiento de organismos internacionales como el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Banco Mundial.
El patrón que surge de los anexos oficiales es claro: menos transferencias de capital, menos financiamiento federal y caída de proyectos vinculados a logística agroindustrial, transporte pesado, energía y comercio exterior. La zona de Vaca Muerta, el corredor productivo del agro y las rutas que conectan las economías regionales con los puertos de exportación quedan directamente afectadas por decisiones que cruzan líneas partidarias. Los gobernadores de todos los colores políticos enfrentan el mismo resultado: obras frenadas en sus territorios.
El recorte relevado, considerando únicamente las partidas provincializadas y explicitadas en las planillas oficiales, asciende a aproximadamente $21.672 millones. La decisión genera presión sobre las economías provinciales que dependen de esa infraestructura para competir en mercados internacionales, al tiempo que plantea interrogantes sobre el rumbo del equilibrio fiscal prometido: el ajuste se concentra en inversión productiva mientras el discurso oficial sostiene que la prioridad es sanejar las cuentas públicas.