El CNIO investiga el acceso del exgerente Juan Arroyo pese a estar despedido y bajo sospecha de corrupción
El Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) mantiene abierta una investigación interna para esclarecer cómo Juan Arroyo, antiguo gerente del centro y principal sospechoso de la trama de corrupción que pesa sobre la institución, logró acceder hace unos días al complejo con su vehículo particular sin que las puertas del aparcamiento detectaran anomalía alguna. El coche de Arroyo fue reconocido por el lector de matrículas del parking, un sistema que debería haber rechazado el acceso a cualquier usuario dado de baja en el sistema. Horas después del primer ingreso, el propio Arroyo se personó en el centro para recoger su automóvil y volvió a entrar en el edificio, según ha podido confirmar elDiario.es.
Las fuentes consultadas por este medio reconocen que la autorización de acceso de Arroyo no debería haber estado activa, puesto que fue despedido del CNIO a finales de 2025. La situación resulta especialmente delicada porque el exgerente se encuentra bajo el foco de la Fiscalía, que investiga la presunta trama de corrupción en el organismo dependiente del Instituto de Salud Carlos III. Esta semana, elDiario.es avanzó la existencia de unos almacenes considerados secretos en el CNIO donde se acumulaba un arsenal de material de obra que nunca llegó a utilizarse en las instalaciones del centro.
El CNIO ha confirmado que la incidencia se está investigando y que ya se han adoptado medidas para intentar evitar que se repita un episodio similar. El episodio plantea interrogantes sobre la gestión de las credenciales de acceso tras un despido, la supervisión de los sistemas de seguridad y la posible vulnerabilidad del protocolo de bajas en un organismo que alberga investigación biomédica de alto nivel. De momento, las autoridades internas del centro buscan determinar si el fallo fue exclusivamente técnico o si detrás del incident existe algún otro tipo de incumplimiento.