ARCA intensifica vigilancia financiera: desde abril, investigará todas las transferencias que superen los $50 millones
La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) activa un nuevo nivel de escrutinio sobre el flujo de capital privado. A partir de abril, todas las transferencias y acreditaciones bancarias o digitales que superen los 50 millones de pesos mensuales por persona física serán automáticamente reportadas y pasarán a ser objeto de investigación fiscal. Este umbral, vigente desde junio de 2025, ahora se convierte en el disparador directo de una revisión, eliminando cualquier margen de desconocimiento para los contribuyentes.
El régimen de información obligatoria impone límites precisos que, al ser excedidos, activan el reporte a la ARCA. Para personas físicas, el control se aplica a transferencias y acreditaciones superiores a $50.000.000 mensuales, extracciones en efectivo por encima de $10.000.000, saldos bancarios al cierre de mes mayores a $50.000.000 y plazos fijos que superen los $100.000.000. Bancos y billeteras virtuales están obligados a entregar estos datos, creando una red de trazabilidad financiera casi en tiempo real.
La medida sitúa bajo presión inmediata a individuos y pequeñas empresas que manejen volúmenes de dinero considerables, incluso para operaciones legítimas. El cambio no modifica los montos, pero sí su interpretación: superar el límite ya no es solo un reporte estadístico, sino el inicio de una pesquisa. Esto aumenta el riesgo de auditorías y escrutinio para sectores con alta liquidez, como comercio, servicios profesionales y el mercado inmobiliario informal, donde el movimiento de efectivo es frecuente.