Hacienda desmonta los trabajos de Pujol Ferrusola: 'No había contratos, ni correos, ni informes'
Los inspectores de la Oficina Nacional de Investigación del Fraude (ONIF) han declarado ante la Audiencia Nacional que los trabajos de intermediación por los que Jordi Pujol Ferrusola cobró 14 millones de euros de empresarios durante ocho años eran ficticios. Su convicción se basa en una ausencia total de documentación probatoria: no existían contratos, intercambio de correos electrónicos ni informes de avance que justificaran esos pagos. Esta declaración es un golpe directo al núcleo de la defensa de la familia Pujol en el macrojuicio por la fortuna oculta en Andorra.
Los dos inspectores de Hacienda testificaron este martes en el juicio contra el expresidente Jordi Pujol y su familia, donde la Fiscalía sostiene que la fortuna amasada procede de comisiones ilegales. Su análisis de la actividad económica de Pujol 'Junior' apunta a que los ingresos, recibidos de diversos empresarios, carecían de una contraprestación laboral real. La sesión también escuchó a dos peritos de la defensa de Josep Cornadó, ex presidente de la constructora Copisa, quienes son inspectores en excedencia e imputados en una causa separada relacionada con Cristóbal Montoro.
La declaración de los funcionarios de la ONIF refuerza la tesis de la Fiscalía de que se trataba de pagos encubiertos, presuntamente a cambio de influencia, y no de servicios profesionales legítimos. Este testimonio técnico y documental aumenta la presión sobre la defensa de la familia, que debe ahora rebatir la acusación de que los 14 millones constituyen un beneficio injustificado. El caso pone bajo el foco los mecanismos de presunta corrupción institucional y la opacidad en las relaciones entre el poder político y el empresarial durante décadas.